Etiquetas

,

El día 22 de marzo fuimos a visitar el Palacio de Castilfalé. Nos acompañó la mamá de María F. Nos estaba esperando Olga Murillo, una guía voluntaria que nos explicó lo más importante.
Comenzamos viendo el patio central que en este momento está tapado con unas cristaleras para que no caiga agua, ya que en él se celebran bodas. En el centro está la fuente. Este detalle indica que las personas que vivieron en el palacio eran adineradas. También en la planta baja estaba la cochera y el cobertizo.
Al subir nos detuvimos en una gran ventana, desde ella las señoras en aquella época se asomaban para ver pasar a los peregrinos, ya que el palacio se encuentra en el Camino de Santiago. Además tenían unas vistas estupendas a la puerta de la Coronería de la catedral.
Nos fijamos en el techo, un artesanado de madera muy bonito, ahora está restaurado con yeso. Abundan los escudos, porque todas las familias que han vivido en el palacio dejaban su escudo.
Observamos los cuadros de los condes de Castilfalé y otros que han traído del Palacio de la Isla.
Nos contó que en el primer piso estaban los dormitorios de los adultos y en el segundo dormían los niños. Las habitaciones eran muy sencillas.
También vimos el salón, la salita del té y el oratorio. En las vitrinas se guardan medallas que pertenecieron al conde. Nos fijamos en una caja fuerte y en un armario (cuyas puertas estaban hechas de caparazón de tortuga) donde se guardaban los documentos.
En la actualidad en el palacio se encuentra el archivo municipal.

Aroa G., Aurora T., Paula.H., Mª Victoria B. y Alex H.

Anuncios